Archilovers

El cielo según Zaha Hadid

Zaha Hadid dijo en una ocasión: “Estoy segura de que, como mujer puedo hacer un excelente rascacielos”. Y lo hizo. Y no fue solo uno. Todos distintos y todos con un denominador común; la capacidad de una arquitecta única para reinventarse en cada proyecto. En otra ocasión, Zaha dijo: Sé que puedo construir lo imposible”. Eso también lo hizo.

 

 

Zaha Hadid ha roto todos los estereotipos de su profesión: fue la primera mujer en ganar el Pritzker y, desde luego, fue también la primera gran arquitecta de rascacielos. Su labor al frente del star system de la arquitectura mundial supuso una auténtica revolución técnica y estética. Sus edificios crearon un estilo propio, personal y reconocible, pero en sus rascacielos había algo más que el propio edificio. En cada uno de ellos, Zaha demostró dos cosas: que había llegado a lo más alto por mérito propio; y que podía subir aún más.

 

 

Esta semana hemos elegido nuestros preferidos. ¿Subimos?

 

 

Torre Generali en Milán

 

 

La Torre Generali se encuentra en un antiguo recinto ferial reconvertido gracias al plan de urbanismo conocido como CityLife. Su silueta se alza en un terreno de más de 36 hectáreas llenas de zonas verdes, con áreas residenciales y centros comerciales. Un nuevo distrito que marca un antes y un después para está capital de la economía italiana.

 

 

La planta helicoidal de la torre surge del vórtice creado por la intersección de tres ejes principales de la ciudad que convergen en su base. Así, el esquema del entramado urbano se trasfiere verticalmente al edificio y, como si estas fuerzas centrípetas fueran atenuándose, el giro de las plantas se reduce progresivamente a medida que el rascacielos llega a su límite. Luego, se extingue en el aire.

 

 

Un ejemplo de toda la poesía que puede esconder el fundamento de un proyecto; su inspiración. Una obra maestra que es, también, un compendio de tecnología y un alarde de ingeniería. La torre Generali nos ha cautivado en cada uno de sus 177 metros de altura.

 

 

Leeza SOHO en Beijing

 

 

Sencillamente espectacular. Dos torres unidas por una fachada que deja en su interior un atrio de 194,15 metros. El más alto del mundo. Como no podía ser de otra manera, hablando de una obra de Zaha, la curva es la medida de todas las cosas. Desde la entrada, vemos como las dos torres van rotando a medida que asciende su altura alternando sus fachadas cóncavas y convexas en una secuencia rítmica que recorre todo el edificio hasta su cúspide.

 

 

Pero, más allá de la impresión que causa el gran vacío entre las dos torres, este patio cumple varios cometidos constructivos. El primero y más evidente es iluminar la cara interna de cada torre; el segundo es su función de chimenea térmica cuyo sistema de ventilación permite gestionar y filtrar la entrada de aire en el interior del rascacielos. Por otro lado, gracias a su sofisticado diseño BIM (el mismo empleado por Morph Estudio en nuestra promoción Eden), la sostenibilidad está garantizada: el Leeza Soho incorpora placas fotovoltaicas, sistemas de climatización con recuperación de calor, reaprovechamiento de aguas y un techo verde aislante, entre muchos otros detalles.

 

 

One Thousand Museum en Miami

 

 

Recién terminado, con sus 62 pisos, el One Thousand Museum ya es uno de los edificios más reconocibles en el downtown de Miami. Su estética lo diferencia de cualquiera de las otras torres que lo acompañan, gracias a su estructura exterior en forma de exoesqueleto de hormigón. Un elemento que, como es característico en las obras de Zaha, combina una función constructiva fundamental con un diseño que define la imagen de todo el proyecto.

 

 

Sin embargo, en este caso, las condiciones climáticas extremas de Miami, entre las que destacan los frecuentes huracanes, han determinado en gran medida la estética del edificio. Así, al llegar a la base, las estructuras se engrosan y se extienden para proporcionar una mayor superficie de apoyo. Por el contrario, a medida que se asciende, las líneas se van estrechando hasta donde la ingeniería lo permite.

 

 

Y, de puertas para adentro, el lujo absoluto: una piscina de doble altura en lo alto de la torre con vistas de toda la ciudad y el océano, spa privado, teatro multimedia, helipuerto, sky lounge, gimnasio y todo lo que te puedas imaginar. No falta de nada en este rascacielos residencial, uno de los últimos proyectos en los que Hadid trabajó personalmente.

 

Zaha Hadid Architects, Hufton+Crow, CNN

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