Archilovers

Iconos de Madrid

Esta semana, te invitamos a descubrir la primera entrega de los edificios de Madrid que más nos inspiran. Quédate con nosotros y disfruta de este recorrido por los proyectos que van, desde principios del siglo XX hasta los más recientes. Todos con un hilo conductor; su contribución a hacer de Madrid una de las capitales mundiales de la arquitectura.

 

 

 

Fundación Fernando Higueras

Al genial arquitecto madrileño un amigo tarotista le predijo que en tres años estaría bajo tierra y con un ciprés encima. Desde ese momento, Higueras decidió tomar la iniciativa y empleó ese tiempo en plantar un ciprés y crear su particular rascainfiernos, un edificio subterráneo que contiene en dos niveles una vivienda y un estudio. Todo ello diáfano e iluminado por una gran claraboya situada sobre un patio central de 8 metros de altura que atraviesa la construcción de arriba a abajo. La maravillosa luz cenital se complementa con un silencio absoluto y una temperatura constante entre 20 y 25 grados, un ambiente tan ideal que según su autor solo tenía un defecto: se estaba tan bien dentro que apenas salía al exterior.

 

 

Castellana 81

Uno de los edificios más emblemáticos de La Castellana y también de su autor, Saénz de Oiza, es el rascacielos de Castellana 81. Una torre de 107 metros cuyo revestimiento de acero se va tornando ocre con los años y que acaba de salir de un profundo proceso de rehabilitación. El resultado es un edificio reinventado para convertirse en un referente en cuanto a sostenibilidad, tecnología y accesibilidad; todo ello sin perder un ápice de su singularidad y su calidad arquitectónica.

Todo ha cambiado para que las vistas sean las mismas de siempre. Madrid a tus pies a través de las cristaleras que recorren de forma ininterrumpida cada planta, llegando a curvarse en las esquinas para no perder detalle. Un futuro asegurado para este edificio cuya estructura se asienta en dos pilares que sortean a horcajadas el túnel del ferrocarril que transcurre bajo sus cimientos.

 

 

 

Campus Repsol

Nuestro colaborador, el arquitecto Rafael de La-Hoz, quien ha ideado nuestra promoción en Estepone llamada The Edge, es también el autor de este complejo de oficinas que se ha erigido como ejemplo de sostenibilidad a nivel mundial. A la hora de proyectarlo, De La-Hoz hizo un verdadero ejercicio de optimización energética para crear un conjunto altamente eficiente. Las fachadas de cristal permiten el paso de la luz, mientras que las láminas que envuelven los bloques, gracias a su orientación matizan la luz y mejoran los efectos del soleamiento en cada época del año. Además, su gran jardín interior se abastece de un depósito de agua de lluvia de 300.000 litros, un detalle que, unido a la tecnología inteligente que regula la temperatura interior, hacen de Campus Repsol un edificio único en España.

 

 

Hipódromo de la Zarzuela

Carlos Arniches Moltó diseñó en 1935 uno de los edificios más avanzados de la capital. Situado en el privilegiado enclave del Monte de la Zarzuela, el hipódromo de Madrid está reconocido como una de las grandes obras de ingeniería de la primera mitad del siglo XX en todo Europa. Su diseño, completamente vigente hoy en día, no solo responde a criterios estéticos, sino también funcionales. Esta joya arquitectónica, como la denomina el propio COAM, fue rescatada de su preocupante abandono en 2009, cuando el Ministerio de Cultura lo declaró Bien de Interés Nacional con categoría de Monumento. Un reconocimiento que culminó con las obras de rehabilitación de Junquera Arquitectos en 2015. Ahora puedes visitarlo y disfrutarlo como el primer día.

 

 

Casa Huarte

Jesús Huarte era uno de los constructores más importantes en la España de los 60. Tras comprar un solar en Puerta de Hierro, decidió encargar el diseño de su vivienda a dos arquitectos que habían revolucionado un panorama arquitectónico obsoleto y aislado. Los elegidos fueron  José Antonio Corrales y Ramón Vázquez Molezún, que seguramente os suenen de este otro post. En aquella ocasión ya os contamos el vergonzoso estado de su Pabellón de los Hexágonos, prácticamente en ruina entre la maleza de la Casa de Campo. En el caso de la Casa Huarte, su propuesta fue igualmente notable; una vivienda discreta, de gran calidad y volcada en sí misma. Distribuida en torno a tres patios interiores, rodeada de vegetación y con grandes cristaleras. En su interior, estancias diáfanas a distintas alturas y amplios espacios modulables mediante grandes puertas correderas. Un fantástico ejemplo de arquitectura moderna unifamiliar que permanece desocupado.

 

 

Fotos: Repsol, Fundacion Fernando Higueras, Architectura Viva, Ulma Architectural, Open House Madrid, MLMR

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