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Lille, Capital Mundial del Diseño 2020

Ya te contamos que Valencia será la Capital Mundial del Diseño en 2022. Y también que México lo fue hasta el pasado 31 de diciembre. Pero ¿y ahora? Pues ahora le toca el turno a Lille, una ciudad que ha apostado fuerte por la arquitectura y cuyo compromiso con el diseño es una carta de presentación inmejorable. ¿Quieres conocerla un poco mejor? Acompáñanos en este paseo por nuestros edificios favoritos.

 

 

Aunque hay mucho más, déjanos empezar hablando de Euralille, un gran proyecto urbanístico de Rem Koolhaas que ha transformado la ciudad por completo y la ha modernizado hasta el punto de convertir la periferia en parte del centro. Todo ello de forma natural, sin alterar el patrimonio arquitectónico y aprovechando al máximo el acontecimiento que propició su creación: una nueva línea del TGV y la apertura del túnel del Canal de la Mancha. Una oportunidad de oro que ha hecho de Lille un polo internacional de negocios que conecta París, Bruselas y Londres.

 

 

Sin embargo, el éxito del proyecto habría sido imposible sin la existencia de un urbanismo que trasciende la tentación de construir  iconos arquitectónicos ajenos a las necesidades que exigirá el futuro uso de las infraestructuras. De hecho, los grandes edificios de Euralille, como el Centro Comercial y de Negocios, son polivalentes.

A continuación, te traemos los tres principales hitos arquitectónicos del plan maestro de Koolhaas y, luego, si te quedas con ganas de más, te invitamos a visitar otros tres lugares que no puedes perderte. ¿Vamos?

 

Torre Crédit Lyonnais de Christian de Portzamparc

 

 

Su silueta inconfundible oculta una maravillosa obra de ingeniería que solo descubrimos con un corte en sección. Además de su espectacularidad formal, no podemos perder de vista su espectacularidad técnica; la complejidad de un proyecto que debía de cumplir tres condiciones nada sencillas. La primera que el edificio fuese una estructura puente sobre una estación de 70 metros que alcanzase una altura de 100 metros; la segunda, orientar las oficinas a la ciudad y no a las vías del tren; y la tercera, consolidar la construcción sin pilares intermedios y sobre unos cimientos constreñidos entre ferrocarril y aparcamientos subterráneos.

 

 

El resultado es un volumen contundente que evoluciona convirtiéndose en algo aéreo por derecho propio. Ya desde su base parece levitar, remarcando la aparente falta de apoyos. O, tal y cómo explica el propio arquitecto: “Un objeto a punto de tomar vuelo pero que, sin embargo, está inmóvil.”

 

Euralille (Centro comercial y de Congresos) de Jean Nouvel

 

 

El gran espacio triangular, cuyo vértice suroeste acoge una estación de ferrocarril preexistente, es a un tiempo, centro comercial, escuela de negocios, centro deportivo, centro cultural, hotel y viviendas. Un proyecto que es una pequeña ciudad y que se proyectó con la intención de unir aquella estación con la nueva de TGV, para lo que se aprovechó la pendiente del terreno.

 

Las torres que despuntan en la cara sur del edificio destacan en un conjunto que, como es habitual en el plan de Koolhaas, es mucho más que su apariencia. En este caso, además de ser un espacio de transito de viajeros, también cierra los límites de la ciudad sirviendo de elemento de cohesión entre el centro y la periferia, antes separados por una carretera. Todo tiene sentido en esta gran construcción que, visualmente, se desgrana en varias independientes: múltiples perspectivas y un gran sentido urbano bajo un mismo techo.

 

Congrexpo de OMA

 

 

Rem Koolhaas se guardó para sí el diseño de uno de los centros de la vida social de Lille. 300 metros de longitud en los que se distinguen tres cuerpos principales: una sala de conciertos de 5.000 localidades llamada Zenith; un espacio de conferencias con tres auditorios llamado Congreso; y una sala de exposiciones de 20.000 metros cuadrados llamada Expo. Cada uno de ellos puede funcionar de forma autónoma, pero las aberturas entre sí permiten utilizarlo como un solo espacio en el que mezclar programas y crear toda suerte de sinergias culturales.

 

 

El planteamiento formal de Congrexpo es tan sencillo como complejos son sus fundamentos conceptuales. La descripción del propio estudio es inmejorable, así que os la compartimos directamente: “un enorme plano deformado en forma de vieira en el norte acomoda la sala de conciertos; una placa de hormigón, doblada para acoger el auditorio, se inclina para convertirse en puente y forma el centro de conferencias. El puente se coloca en el centro del edificio, sobre grandes pilares, de tal manera que la conexión y la separación entre la sala de conciertos y el espacio de exhibición se puede hacer fácilmente. El único gesto hacia la unidad es un techo único bajo el cual están contenidos todos estos elementos. No es un edificio que define una identidad arquitectónica clara, sino un edificio que crea y desencadena potencial, casi en un sentido urbanístico”.

 

Maison Stéphane Hessel de JDS Architects

 

 

Este edificio de uso mixto combina un albergue de 200 plazas, un jardín de infancia para 70 niños y una oficina de innovación socioeconómica. Un proyecto transversal que contempla su funcionalidad desde las tres etapas vitales; nacimiento, adolescencia y edad adulta.

 

 

Formalmente, el cuerpo principal se alza para crear espacios de uso público que aprovechan el edificio como un refugio urbano. Una vez dentro, el mobiliario diseñado ex profeso delimita y comunica los distintos espacios, de igual forma que las distintas áreas del conocimiento fluyen, evolucionen y se interrelacionan entre sí.

 

Torre Euravenir de LAN Architecture

 

 

 

En la última parcela libre de Euralille se construyó este edificio de oficinas que sigue los preceptos de Rem Koolhaas. El estudio LAN Architecture culmina el bulevar Le Corbusier, que une Euralille con el centro de Lille, con una torre facetada. En ella se suceden una serie de plantas diáfanas dispuestas en torno a un núcleo central, en donde se encuentran los ascensores, escaleras y demás elementos comunes y de servicios. Todo un ejemplo de modernidad, sencillez y singularidad.

 

Ville Cavrois de Mallet-Stevens

 

 

En 1990 se declaró monumento esta grandiosa residencia unifamiliar de 1932 que durante años permaneció abandonada hasta amenazar derribo. Tres décadas y 23 millones de euros después, en 2003 recibió una profunda restauración que finalizó en 2015 y que la ha recuperado en un maravilloso estado muy cercano al original. Su arquitecto, Robert Mallet Stevens, amigo de Le Corbusier planteó un edificio moderno en su estética y cercano a la arquitectura palaciega en su distribución. Una curiosa mezcla de vanguardia y tradición rodeada de un magnífico jardín y equipada con una gran piscina de 27 metros de longitud.

 

 

 

FOTOS: Christian de Portzamparc, Jean Nouvel, Lille O’Tresor, OMA, Lena Serditova, Laurian Ghinitoiu, Jean Louis Paille, Julien Lanoo, LAN Architects.

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