Archilovers

Arquitectura para comunicar

La revolución tecnológica que estamos viviendo habría sido imposible sin estos gigantes de la arquitectura que se han convertido también en todo un icono para sus ciudades: las torres de comunicaciones. Acompáñanos a lo largo y ancho del planeta para descubrir algunas de las mejores antenas del mundo.

 

 

Al fin y al cabo, eso son, antenas. Y sin embargo su particular forma los ha incorporado a nuestro inconsciente colectivo, hasta el punto de identificar una ciudad por su torre de comunicaciones… O un país entero, como ocurre con la torre Eiffel.

 

 

Sin embargo, los inicios nos ofrecen ejemplos mucho más llamativos. Más concretamente, la estructura que coronaba el edificio de la compañía telefónica de Estocolmo a finales del siglo XIX. Con la premisa de “Un teléfono en cada casa”, vino la otra de “un cable para cada teléfono” y todos comenzaban en el tejado de la Stockholms Allmänna Telefon. Este monstruo de acero recogía las líneas de sus abonados hasta aglutinar 4000 cables que surcaban el cielo de la capital sueca. Años más tarde, surgió la posibilidad de instalar en cableado en el subsuelo y, tras un incendio en 1952, la torre fue demolida.

 

 

Pero, si eliminamos la necesidad de cables, las formas se afinan y en su cúspide, cada vez más alta, se alza una antena que estiliza y aumenta la altura del edificio. A partir de ese esquema, todavía queda mucho margen para la originalidad. A continuación, te presentamos nuestras torres de comunicación preferidas.

Torre Ostankino

 

 

Con 540 metros de altura, la Ostankino es la torre más alta de Europa. Un emblema de la Rusia comunista, inaugurado con motivo del 50 aniversario de la Revolución de Octubre y diseñado por Nikolai Nikitin, autor de la enorme escultura La Madre Patria llama.

 

 

Con estos antecedentes, podríamos pensar que su diseño sería un problema para adaptarse a los nuevos tiempos, pero no. Más bien al contrario, Desde su impresionante base, hasta su restaurante giratorio, esta gigantesca antena es uno de los monumentos moscovitas preferidos por los turistas. Una visita que merece la pena… si no tienes vértigo.

 

Tokio Skytree

 

 

La Skytree se inauguró en 2012 porque la antigua Tokio Tower, con 333 metros, tenía una altura “insuficiente” para cumplir con su función. Algo insólito en cualquier otra ciudad, pero no tan raro en la capital Japonesa, donde los rascacielos eran un obstáculo para una antena mucho más alta de lo normal.

 

 

Para arreglarlo, la Skytree casi dobla la altura de la Tokio: con 634, es la torre de comunicaciones más alta y la segunda estructura más alta del mundo tras el Burj Kalifa. Su base triangular se va redondeando hasta convertirse en un pilar a 350 metros de altura. Una auténtica escultura que deja pequeños a los grandes edificios que la rodean. Veremos hasta cuando…

 

Torre CN

 

 

 

La torre CN, además de ser un símbolo de Toronto, es también un reclamo turístico para más de dos millones de personas al año. Su construcción comenzó en 1973 para solucionar los mismos inconvenientes que presentaba la Tokio Tower: los nuevos rascacielos causaban constantes problemas de comunicación, una situación que quedó solventada con 553 metros capaces de soportar vientos de más de 400 kilómetros por hora.

 

 

A pesar de que su altura ha sido superada con creces, la CN todavía conserva algunos récords como ser la torre más alta de América, tener la escalera metálica más alta del mundo, o ser el tercer observatorio más alto del planeta a 447 metros.

 

Torre de Televisión de Berlín

 

 

La Berliner Fernsehturm fue construida en los sesenta como escaparate del Berlín Oriental y para suplir las carencias de la antigua torre de radiodifusión edificada en 1920. Sus 368 metros de altura la sitúan como una de las grandes atracciones turísticas de la ciudad, con más de un millón de visitantes al año. En su interior, el restaurante y el observatorio se encuentran por encima de los 200 metros, en la bola que corona la columna de hormigón.  Hoy en día es un símbolo de la reunificación alemana que despunta en el skyline de la ciudad más poblada de la Unión Europea.

 

Torre España

 

 

Aunque el Pirulí, con sus 220 metros, está muy lejos de las grandes torres que acabamos de ver, nadie puede negarle su condición de icono de Madrid y su lugar de honor en el perfil de la ciudad.

 

 

Construido en 1982 para dar cobertura al mundial de futbol, posteriormente se convirtió en la sede de los servicios informativos de RTVE. Al contrario que otras muchas antenas, Torrespaña no alberga en su interior ninguna atracción y ni siquiera está abierto al público. Sencillamente, sigue cumpliendo con el cometido para el que se levantó.

 

Fotos: Gaijing Pot, Gotokyo, Vivirsuecia, Setetoureiffel, Russiapassion, Grupo RMI, Loving Tokyo, Cntraveler, Brittany´s adventures, Pinterest.

 

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