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Arquitectura para aprender

Este año afrontamos la vuelta al cole con más energía que nunca. Después de un verano estupendo, empezamos el curso visitando los colegios más espectaculares del mundo. ¿Quieres conocerlos? Llena la mochila y acompáñanos. Seguro que te querrás quedar después de clase.

 

 

Muchas veces olvidamos hasta qué punto la arquitectura influye en el comportamiento de las personas. Durante años, los colegios se han construido sin tener en cuenta que la compartimentación genera aislamiento. No solo se dividía a los alumnos en niveles, sino que no existía un espacio interior común, más allá del comedor, o de la biblioteca. Incluso en algunos la separación se extendía al exterior; algo así como “el patio de los mayores” y el “patio de los pequeños”. O lo que es lo mismo, una serie de barreras arquitectónicas que han impedido el contacto entre los alumnos y los han segregado por edad generación tras generación.

 

 

Sin embargo, en los últimos tiempos, los estudios conjuntos sobre pedagogía y arquitectura han facilitado la creación de proyectos que contemplan los edificios como una herramienta más al servicio del aprendizaje. La libertad a la hora de encarar el diseño de los nuevos colegios ha permitido potenciar aspectos tan importantes como el ejercicio físico, o la interrelación entre los alumnos y los profesores. Un modelo de escuela en el que todo es aula y, al mismo tiempo, todo es “patio”, donde las fronteras entre interior y exterior se difuminan para crear un clima de convivencia que facilita el aprendizaje. Una revolución educativa en la que la arquitectura tiene un papel esencial.

A continuación, te traemos algunos de los mejores ejemplos:

 

Escuelas Vittra (Estocolmo)

 

 

Vittra Telefonplan y Vittra School Brotorp forman parte de la red de escuelas públicas de Suecia. Un modelo educativo pionero que ha encontrado en el estudio de Rosan Bosch el aliado perfecto para hacer realidad su filosofía de aprendizaje conjunto, con espacios abiertos y mobiliario pensado para favorecer la psicomotricidad y las relaciones sociales.

 

 

Su aspecto de ludoteca, sin pupitres ni tabiques, predispone positivamente a los alumnos. Algo que, no solo perciben ellos, sino también los profesores, que se encuentran con niños más interesados y menos cohibidos, más abiertos a participar y más capaces para asumir un rol activo en su aprendizaje. La flexibilidad de los espacios y el diseño de cada detalle hace posible aquel ideal de aprender sin darse cuenta.

 

 

Colegio Alemán (Madrid)

 

 

El antiguo Colegio Alemán de Madrid cerró las puertas de su antigua sede para trasladarse a un nuevo y espectacular centro en el barrio de Montecarmelo. Mientras tanto, el destino del conjunto original, una joya del movimiento moderno, se decide entre polémicas y reivindicaciones de los herederos de los arquitectos.

 

 

Ajenas al ruido, las nuevas instalaciones recibieron el premio World Arquiecture que lo reconoce como el mejor colegio del mundo en 2015. Un honor que recae en Grüntuch-Ernst Architekten, quienes manejaron un presupuesto de 55 millones de euros, el de mayor cuantía fuera de Alemania. Con ello, se repite la historia: el original de Willi Schoebel y Otto Casser ya fue en 1958 la obra civil germana más importante construida en el extranjero.

 

 

 

Guardería Yoshino (Tokio)

 

 

Si al principio os hablábamos de la importancia de la actividad física, este edificio proyectado por Takaharu Tezuka es el ejemplo perfecto de que la arquitectura puede ser de gran ayuda.

 

 

Su planta circular se convierte en una rampa que asciende y desciende en torno a un patio central. La cubierta es plenamente transitable, por lo que los niños pueden subir y bajar por ella rodeando la estructura cuantas veces quieran. Un círculo en el que los alumnos recorren hasta 4 kilómetros al día y que marca la identidad de este centro pensado para disfrutar del exterior.

 

 

Escuela primaria de Nanyang (Singapur)

 

 

Lo que iba a ser un proyecto de ampliación, ha terminado por transformar por completo el día a día de los alumnos de Nanyang. El trabajo de Studio505 y LT&T Architects ha llenado de color este colegio ubicado en un entorno natural impresionante.

 

 

Las formas sinuosas y la variedad cromática acompañan el trazado de los espacios comunes, mucho mayores con respecto al edificio anterior. Además, las grandes columnas amarillas que sustentan la estructura despejan el nivel inferior y facilitan el juego al aire libre.

 

Fotos: Inhabitat, Kim Wendt,New Siemens, Tezuka Architects, Indonesiatatler, Archilovers.

 

 

 

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