Archilovers

Arquitectura de película

Esta semana hemos decidido hacer un buen maratón de pelis. Y, por si lo dudabas, son películas de arquitectura. Antes de que nos digas aquello de que no sabemos desconectar, te recomendamos que prepares un buen bol de palomitas, te sientes en tu sitio preferido del sofá y le des al play. Seguro que al final te quedas con ganas de más.

No nos cansamos de recordarte que la arquitectura está en todas partes. También en el cine. En muchas películas, los edificios y sus interiores, tienen un papel clave que trasciende su condición de escenario. Al igual que en la vida real, la forma en que los personajes se relacionan con el espacio condiciona y da sentido a sus acciones. Por eso nosotros ponemos tanto cuidado en crear entornos en los que sea más sencillo ser feliz, no solo de puertas para adentro, sino también como contribución a las ciudades en las que estamos presentes.

Una aspiración cuyos fundamentos también pueden cimentarse en muchas historias que se desarrollan en la gran pantalla. Hoy te recomendaremos cuatro películas que tratan explícitamente el campo de la arquitectura; dos ficciones y dos documentales. Esperamos que las disfrutes.

 

El manantial (1949)

 

 

El manantial, de King Vidor, es la gran película sobre arquitectura de todos los tiempos, todo un mito cinematográfico en el que su argumento gira en torno a la figura de un arquitecto interpretado por Gary Cooper; un idealista que lucha contra un mundo en el que el trabajo y las motivaciones del artista se ven pervertidas por el dinero. Es ese tipo de film tan épico que te dan ganas de estudiar arquitectura para cambiar el mundo, con frases que uno quiere tener la oportunidad de pronunciar en algún momento. Por ejemplo: “Yo no construyo para tener clientes; tengo clientes para construir”. Una verdadera declaración de intenciones que lleva al protagonista a una cruzada para mantener su integridad y la de su obra cueste lo que cueste. Y para los amantes de las anécdotas, te contamos dos. La primera es la escena en la que Howard Roark (Gary Cooper) conoce a su compañera (Patricia Neal) en una cantera, los dos sudando bajo el sol, mientras él horada la roca con un martillo neumático y ella termina atizándole con una fusta. Seguro que Freud tiene su opinión al respecto. Y la segunda es que la guionista se inspiró en Frank Lloyd Right y quiso que sus dibujos aparecieran en pantalla. Sin embargo, Right pedía un dineral y terminaron por imitar descaradamente el estilo pictórico del genio de Wisconsin.

 

The Architect (2006)

 

 

En esta película, protagonizada por un arquitecto de prestigio interpretado por el televisivo Anthony LaPaglia,  subyace un punto de vista social que consideramos fundamental en cualquier actuación urbanística. El arquitecto  había construido en sus primeros años un complejo residencial que, por su planteamiento y mala calidad, ha terminado por convertirse en un foco de delincuencia. El choque con una activista que quiere demoler los bloques conseguirá que el protagonista termine por visitar su obra. Un paseo bastante traumático que le obligará a replantearse el papel que la arquitectura juega a la hora de conformar el tejido social de las ciudades.

 

The Human Scale (2013)

 

 

Si eres lector habitual de nuestro blog, seguro que conoces nuestro empeño por considerar cada uno de nuestro proyectos como parte de un todo en su entorno. Algunos de nuestros proyectos más urbanos, como The Collection, en Madrid, o Marvà 3, en Alicante, han puesto una especial atención en el impacto que los residenciales iban a tener en sus respectivos barrios. Nuestra intención es adaptarnos, pero no sirve de nada intentar adaptarse a un entorno hostil. Es mucho mejor contribuir a mejorarlo y, para ello, hay que poner el foco en las personas. Por encima de los grandes diseños, por encima de los resultados más efectistas. Por eso nos gusta tanto este documental del sueco Andreas Dalsgaard, porque a nosotros también nos fascina el concepto de ciudad, pero creemos que es necesario revisar su planteamiento desde el principio. A través de la vida del arquitecto Jan Gehl, aprendemos las claves para diseñar y reinventar las ciudades con el fin de potenciar las relaciones humanas y favorecer los lazos que cohesionan y dan sentido a la colectividad y su convivencia.

 

My Architect (2003)

 

 

Terminamos nuestro maratón con este documental en el que volvemos a centrarnos en la figura el arquitecto en su faceta más personal. My Architect es el tributo de Nathaniel Khan a su padre, el gran Louis Kahn, uno de los padres del brutalismo. En este recorrido a través de sus grandes obras, descubrimos a Kahn gracias a los testimonios de I.M. Pei, Philip Johnson y Frank O. Gehry. Un viaje que recorremos junto a su hijo y que se inicia con la muerte de un hombre anónimo en los aseos de la Penn Station de Nueva York. El cadáver Kahn paso varios días en la morgue hasta que se descubrió su identidad. Entonces, los periódicos contaron que dejaba viuda y una hija, pero no dijeron nada de su otra familia, la no oficial, formada por la arquitecta Harriet Pattinson, Nathaniel, de 11 años, y su hermana. En My Architect vivimos un emocionante y fascinante reencuentro entre padre e hijo más allá de la muerte.

 

Photos: Sensacine, Cineserie, Arquitectura y empresa, Archdaily.                Portada: Sharon McCutcheon

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