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Terrazas a ras de cielo

¿Estabas esperado un rayo de sol para salir corriendo a la calle? Nosotros también. Y, ya que estamos, también nos apetece un aperitivo, o unos cócteles, o directamente, unas copas con las estrellas por techo y la mejor compañía que se te pueda ocurrir. Estamos seguros de que no te costará encontrar todo esto a nivel del suelo, pero, ¿y si miramos hacia arriba? Hoy te invitamos a ponerte las gafas de sol y acompañarnos a descubrir las mejores terrazas a ras de cielo.

Sirocco en Bangkok

El hotel Lebua en la State Tower es, con sus 247 metros, uno de los edificios más altos de Tailandia. Y justo en el piso 64 encontramos Sirocco, el restaurante abierto a la mayor altura construida del mundo. En su terraza, además de un monumento kitsch en forma de enorme cúpula dorada, podremos disfrutar de unas increíbles vistas del skyline de Bangkok.  Unas vistas que tienen su precio, además de bastante dificultad para conseguir mesa, por lo que muchos terminaremos en el Sky Bar, tomando una copa y viendo cenar a los afortunados, justo al borde del abismo.

 

 

Aer en Bombay

La azotea del Hotel Four Seasons es el lugar perfecto para contemplar Bombay sin sufrir su caos circulatorio. En las alturas, lejos del ruido, los reflejos del cielo sobre el mar envuelven la ciudad en un ambiente onírico. El ambiente perfecto para olvidarse de todo y perderse en el horizonte. Es recomendable no mirar hacia abajo. No por el vértigo, sino porque se está mejor en el piso 34 que a pie de calle.

 

 

Marina Bay Sands en Singapur

Este complejo hotelero está compuesto por tres torres coronadas por una única plataforma de 340 metros de largo que contiene la piscina elevada más larga del mundo, situada a 200 metros del suelo y delimitada por un borde invisible de 150 metros. Un montón de datos para explicar porque los bañistas con vértigo, por una vez en su vida, estarán mucho mejor en el chiringuito que dentro del agua. O, en este caso, en uno de los restaurantes abiertos en la misma azotea. De todas formas, nada les librará de saber que las juntas de dilatación que tienen justo bajo sus pies permiten una oscilación de medio metro, una distancia necesaria para asumir las fluctuaciones ocasionadas por el viento.

 

 

Círculo de Bellas Artes, Madrid

Ubicada en uno de los edificios más representativos de Madrid, a 56 metros de altura sobre la calle Alcalá, la terraza del Círculo de Bellas Artes nos ofrece uno de los atardeceres más espectaculares de la capital. Con los modernos rascacielos en el horizonte y junto a la estatua de la diosa Minerva, podemos elevarnos sobre la ciudad y sentirnos parte de su skyline. O también podemos cotillear a los vecinos de la terraza del Hotel Principal, en la acera de enfrente y un poquito por debajo de nosotros. Ellos no tienen las mismas vistas, aunque admirar el edificio sobre el que nosotros nos encontramos, tampoco está nada mal.

 

 

Memmo Alfama en Lisboa

La terraza de este hotel situado en un edificio remodelado del siglo XIX se encuentra en el barrio de Alfama, uno de los más pintorescos de la capital portuguesa. Su piscina, de tonos rojos, se funde con los tejados que sobrevuela en el horizonte hasta las aguas del río Tajo. Un lugar perfecto para sentirse lisboeta mientras disfrutamos del panorama y de un buen vino del Wine Bar, una nueva y mejorada versión del chiringuito piscinero adonde huía el bañista con vértigo del Marina Bay Sands.

 

 

Photos: Pinterest, Press Room Four Seasons, Pinterest, Círculo de Bellas Artes, Memmo Hotels           Portada: Tycho Atsma

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