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Rascacielos de Madrid

Madrid tiene en su patrimonio arquitectónico un buen número de rascacielos que han ido despuntado sobre el skyline de la ciudad a lo largo del siglo XX y principios del XXI. Desde el edificio Telefónica, hasta el conjunto de las Cuatro Torres, podemos encontrar algunos de los mejores ejemplos de la arquitectura vertical de nuestro país. Vamos a ver algunos de ellos.

Edificio Telefónica: el primer rascacielos de Europa

Diseñado por el arquitecto Ignacio de Cárdenas y finalizado en 1929, este gran edificio de acero, granito y piedra caliza fue el primer rascacielos de Europa hasta 1931. Durante la Guerra Civil fue uno de los principales objetivos de las tropas franquistas, ya que su azotea servía de punto de observación y su tecnología era clave para la comunicación del gobierno republicano. A pesar de que sus 88 metros no son una medida muy espectacular hoy en día, su ubicación en una de las cotas más altas de Madrid consigue que siga destacando en el perfil de la capital.

 

 

España: símbolo del desarrollismo

En 1953, la compañía inmobiliaria metropolitana de los hermanos Otamendi finaliza la obra del que estaba llamado a ser el símbolo de la modernidad española en el mundo. Su estilo neobarroco retoma la estética del Edificio Telefónica, con su portada de granito que decora las primeras plantas. En las superiores, alterna la piedra y el ladrillo, a la manera de algunos edificios madrileños del siglo XVIII, como la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol. Tras el cese de su actividad como hotel en 2006, mientras se espera la consolidación de un proyecto hotelero, este rascacielos de 117 metros de altura ha pasado por varios propietarios y en torno al 80% de los elementos interiores originales ha sido destruido.

 

 

Torre Picasso: el World Trade Center Español

Diseñado por Minoru Yamazaki y finalizado en 1989, nueve años después de su muerte, este edificio recuerda al desaparecido World Trade Center neoyorquino. El motivo no es otro que el propio Yamazaki, arquitecto de ambos proyectos y también de otro muy similar, la Torre Rainier en Seattle. Muy pocos saben que, a pesar de medir 157 metros, guarda en su interior una chimenea de 105 metros cuadrados de abertura y 170 de altura que lo atraviesa desde el nivel -2 de Azca hasta su azotea. ¿Su función? Evacuar los gases generados en la red de túneles sobre los que se asienta el complejo financiero.

 

 

Torres Kio: la Puerta de Europa

Estas dos torres gemelas situadas en la plaza de Castilla fueron diseñadas por Philip Johnson y John Burgee y su construcción se demoró desde 1989 hasta 1996. Encargadas por Kuwait Investment Office (KIO), fueron los primeros rascacielos inclinados del mundo. El secreto de su inclinación de 15 grados es un núcleo central de hormigón y acero que recorre verticalmente cada torre desde su ángulo obtuso inferior hasta el obtuso superior, detalle que queda marcado en el exterior por una franja metálica que sigue el mismo recorrido.  A pesar de que su nombre oficial es Puerta de Europa, todo Madrid las conoce por el nombre de su promotora original.

 

 

Torre Cepsa: Norman Foster en Madrid

El rascacielos de Norman Foster en Madrid se finalizó en 2009. Dos enormes núcleos de hormigón sostienen las plantas siguiendo un esquema similar al de una estantería, exactamente igual que la Torre Avalanz en México. Cuando se inauguró, integrada en el conjunto de las Cuatro Torres de Castellana Norte, todos pensaban que era el edificio más alto de España. Sin embargo, los 250 metros de altura prometidos en el proyecto se quedaron en 248, 3, dejando el récord a la cercana Torre de Cristal, con 249.

 

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